viernes, 11 de septiembre de 2009

El constructivismo en la Escuela

El constructivismo pedagógico, sintetiza diferentes teorías cognitivas. Su esencia es hacer que los alumnos “aprendan a aprender”, “aprendan a ser”, “aprendan a hacer” y “aprendan a convivir”, es decir, desarrollen sus capacidades y valores vía los contenidos y procedimientos, reconstruyendo con simulaciones el saber científico de la humanidad. El quehacer docente es de orientación, propuesta de modelos, situaciones desestabilizadoras para crear el conflicto cognitivo en los alumnos y hacerles pensar. La docencia se hace más compleja, porque no sólo consiste en transmitir conocimientos, sino en suscitar experiencias, análisis, críticas, para que los alumnos desarrollen habilidades más que repitan contenidos, y que puedan transferir estas habilidades a situaciones nuevas, desarrollando así el gusto por el conocimiento, por el saber científico y que puedan “aprender a aprender” aún fuera de las aulas, siempre con una visión crítica, formando sus propios juicios de valores frente a la diversidad y reorganizando la información recogida.

En nuestro país se trató de aplicar el enfoque constructivista en la educación básica, hubieron capacitaciones docentes a nivel nacional, orientados a adiestrar a los profesoras en esta corriente, pero lamentablemente se cayó en el activismo, no se cambió el currículo tradicional que privilegiaba a los contenidos, se hizo que el alumno reconstruya el saber científico de la nada, se abusó de los materiales, las exposiciones, dejando de lado la orientación del profesor como suscitador de debates, experiencias cognitivas.

El constructivismo bien aplicado es bueno, y puede ser una alternativa certera para mejorar el aprendizaje de las ciencias.

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